Bacterias para cuidar el algodón

El inoculante de cepas de bacterias PGPR del género Pseudomonas se ha probado también con éxito en otros cultivos como arroz y quinua.

algodon

El uso de microorganismos como biocontroladores de los elementos patógenos que afectan la producción agrícola, ha demostrado ser una alternativa económica frente a los pesticidas químicos, pero además tiene efectos positivos en el crecimiento de las plantas y no ejerce un impacto perjudicial en el medio ambiente ni en la salud de las personas. Estos evidentes beneficios, sin embargo, no son debidamente aplicados en los cultivos claves para nuestra economía.

El prolongado monocultivo de algunos productos agrícolas como el algodón, sumado al uso inadecuado de fungicidas químicos, ha originado la persistencia de enfermedades fungosas (producidas por hongos), provocando intoxicaciones en las personas que los manipulan y en animales, disminución de la flora fungosa benéfica del suelo, incremento de la resistencia  de los patógenos a los fungicidas, persistencia de residuos tóxicos en los productos agrícolas y en el ambiente, etc.

“En Lambayeque hay una  escasa o nula producción  de inoculantes formulados a base de cepas nativas con efectos de biocontrol y PGPR (rizobacteria promotora del crecimiento vegetal) para los cultivos de la región”, detalla Fanny Karina Rivas Palacios, de la empresa  Ciencia para la Sanidad del Agro SAC.

En alianza con la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, esta empresa ha desarrollado un proyecto de innovación con el objetivo de poder contar con una línea de producción de inoculantes con cepas nativas. Para desarrollar esta investigación se contó con el cofinanciamiento del FIDECOM del Ministerio de la Producción, gracias al cual se realizó el muestreo de suelo de la rizosfera (medio ambiente de la raíz) de algodón en campos de Lambayeque, aisló e identificó las cepas del suelo, así como la medición del efecto PGPR en semillas de algodón y resultado antibiótico frente a los patógenos del suelo.

El inoculante logrado de cepas de bacterias PGPR del género Pseudomonas se ha aplicado con buenos resultados en cultivos como arroz, ají, vid y palto, y la empresa ya ha iniciado la venta del mismo para los cultivos de algodón y quinua orgánica.

El proyecto ha abierto la puerta hacia un mercado insatisfecho y creciente que requiere alternativas amigables con el medio ambiente, manifestó la coordinadora Rivas Palacios. Es una alternativa asequible para los agricultores y sus efectos son permanentes y sostenibles en el tiempo, ya que una vez que se implanta el microorganismo en el suelo no es necesaria la aplicación constante. Además, contribuye a concientizar a la comunidad agrícola en la tarea de proteger el medio ambiente y evitar el deterioro del ecosistema.